¡La impunidad!

desi

México podría escribir una tesis postdoctoral en materia de impunidad. Aquí los crímenes yacen pacíficamente en el cajón del olvido, y los culpables saben que el sistema los protegerá, siempre y cuando sigan sien- do parte de la “Familia Revolucionaria”. Es una imagen extremadamente triste y que evidencia que, tal como se dice, el país está secuestrado por una cúpula. ¿Pero de qué hablamos cuando nos referimos a la impunidad? Quizá la definición más aceptada sea la de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas: la inexistencia, de hecho o de derecho, de responsabilidad penal por parte de los autores de violaciones, así como de responsabilidad civil, administrativa o disciplinaria, porque escapan a toda investigación con miras a su inculpación, detención, procesamiento y, en caso de ser reconocidos culpables, no se les condena a penas apropiadas al delito cometido, incluso a la indemnización del daño causado a sus víctimas.

En ese sentido, la impunidad constituye una infracción de las obligaciones que tiene el Estado de investigar las violaciones, adoptar medidas apropiadas respecto de sus autores, especialmente en la esfera de la justicia, para que las personas sospechosas de responsabilidad penal sean procesadas, juzgadas y condenadas a penas apropiadas, de garantizar a las víctimas recursos eficaces y la reparación de los perjuicios sufridos. Implica también garantizar el derecho inalienable a conocer la verdad y de tomar todas las medidas necesarias para evitar la repetición de dichas violaciones. Todas estas características están ausentes en la cultura política del país, por lo que nadie duda de que la impunidad es el gran mal -quizá en ese eterno debate sobre el huevo y la gallina con la corrupción- del país. Todo esto viene a cuento porque la Universidad de las

Américas de Puebla acaba de presentar el Índice Global de Impunidad 2017 con un resultado esperado: México es el país más impune de América Latina y cuarto a nivel mundial. El estudio analiza los resultados disponibles a nivel mundial de 69 países, y ahí, para considerar a un país impune se toman en cuenta dos criterios principales: la funcionalidad de sus sistemas de seguridad, justicia y protección de los derechos humanos; además de la capacidad estructural o instalada con la que cuentan para atender estos problemas. Así, por encima de México sólo están Filipinas, India y Camerún. En la materia, México tiene varios pendientes:

El sistema de justicia mexicano es “deficiente”, debido a que casi la mitad de la población detenida no ha recibido sentencia (43%). Además, presenta poca correspondencia entre la cantidad de personas encarceladas por homicidios respecto a los casos denuncia- dos por este delito; así como el hecho de contar con un número reducido de jueces frente a la cantidad de casos que llegan a tribunales, lo que conlleva a una reducción de la atención de un proceso penitenciario en cada uno de ellos.

La estructura de los siste- mas de seguridad, explica y evidencia que a pesar de los esfuerzos gubernamentales de crecimiento del cuerpo policiaco en México, los resultados son muy pobres, ya que existen 359 policías por cada cien mil habitan- tes, cifra que se encuentra por arriba del promedio global de la proporción de poli- cías, que es de 319 por cada cien mil habitantes. Sin embargo, contar con un alto número de policías no significa que posean las capacidades adecuadas para cumplir sus tareas, lo que se refleja en los problemas señalados de funcionamiento del sistema de seguridad.

Ya se ha señalado muchas veces: la impunidad nace de la escasa relación entre la justicia y las Procuradurías del país. Pero la gran tragedia en el fondo es que nadie se atreve a proponer una reforma seria al Poder Judicial.

0014

Da click a la portada del periódico para visualizar y descargar la edición completa de hoy:

0001

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s