La salud pública, avances con graves problemas

CON CHANFLE

¿Cuáles son los retos de la salud pública y qué retos son los que enfrenta? Es lo que intenta responder el informe Panorama de la salud 2017 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En términos generales, la salud pública tiene un panorama optimista pero los países de la OCDE enfrentan, entre otros peligros, la obesidad, o el consumo de alcohol.

El informe constata que la mayoría de países de la OCDE disponen de un sistema de cobertura universal. EEUU es una excepción. La gran paradoja de Estados Unidos es que, siendo el país que tiene un gasto sanitario más elevado, presenta deficiencias evidentes respecto a los otros socios de la OCDE. La primera economía mundial gasta, según el informe, una media de 9.882 dólares anuales por personas, dos veces y media más que la media de la OCDE y un 25% que Suiza, que es el segundo que más gasta. Y, sin embargo, el aumento de la esperanza de vida ha sido modesto en las últimas décadas. Hasta el punto de que, en 1970, era un año más que la media y ahora es dos años menos.

Los estilos de vida más saludables, los ingresos más altos y una mejor educación han contribuido a aumentar la esperanza de vida en las últimas décadas. Otro factor que ha ayudado es una mejor atención médica.

La calidad de los cuidados sanitarios ha mejorado en general, aunque al precio de un aumento de gasto sanitario, que ahora representa, como media, un 9% del PIB.

Las personas de los países de la OCDE viven más tiempo, pero la carga que representan las enfermedades mentales y crónicas aumenta. La media de esperanza de vida al nacer es hoy de 80.6, con España y Japón como países líderes. En todos los países de la OCDE la esperanza de vida al nacer ha aumentado en más de 10 años. La esperanza de vida al nacer más alta corresponde a Japón (83.9 años), así como a España y Suiza (83 años cada uno); y la más baja corresponde a Letonia (74.6) y México (75). Turquía, Corea del Sur y Chile son los países donde el aumento ha sido más claro desde 1970. Una explicación para la evolución general es el mayor gasto, pero también los mejores hábitos de salud, según la OCDE. Las mujeres viven cinco años más que los hombres. Y las personas con el nivel más alto de educación seis más que las personas con el nivel más bajo: las desigualdades sociales se traducen en desigualdades de salud.

Uno de los puntos negros del informe es el fracaso en la lucha contra la obesidad, que ha aumentado desde los años 90 en varios países y se ha doblado en Corea del Sur y Noruega. Un 54% de adultos en la OCDE tiene sobrepeso, lo que incluye a un 19% con obesidad. México destaca en esta categoría. La tasa de obesidad es de un 33%, la segunda mayor que la OCDE, cuyo promedio es del 19,4. Esto significa que uno de cada tres adultos padece obesidad. Si se suma con la tasa de sobrepeso, se llega al 73%, y México supera incluso a Estados Unidos. El consumo de frutas es uno de los más bajos en la OCDE.

La obesidad constituye un reconocido factor de riesgo para muchas enfermedades crónicas. Por ejemplo, explica en gran medida por qué México tiene la prevalencia más alta de diabetes entre los países de la OCDE”. Y añade: “Los altos índices de obesidad, junto con otros factores como el poco avance en la reducción de mortalidad por padecimientos circulatorios, las altas tasas de muertes por accidentes de tránsito y homicidios, así como las persistentes barreras de acceso a la atención de calidad, explican por qué las ganancias en esperanza de vida en México se han desacelerado en años recientes”.

La esperanza de vida al nacer era en México de 75 años en 2015. En general, si las tasas de tabaquismo y el consumo de alcohol se redujeran a la mitad, la esperanza de vida aumentaría 13 meses. Un incremento de 10% en el gasto en salud per cápita en términos reales impulsaría, en promedio, la esperanza de vida en 3.5 meses. Sin embargo, la diferencia en la esperanza de vida no se debe solo al gasto per se, sino también la forma como se utilizan los recursos. Hay gran variación en el vínculo entre los cambios en el gasto de salud y en la esperanza de vida: por ejemplo, en Estados Unidos, desde 1995 el gasto en salud ha aumentado mucho más que en otros países; sin embargo, la ganancia en la esperanza de vida ha sido menor.

El gasto en salud per cápita ha crecido alrededor de 1.4% por año desde 2009, en comparación con 3.6% en los seis años anteriores a 2009. El gasto promedio per cápita es de cerca de 4,000 USD por año. La reducción del gasto innecesario es clave para maximizar el impacto de los recursos públicos sobre los resultados en el campo de la salud. En el estudio se ilustran las áreas donde dicho gasto podría ser más eficaz. Por ejemplo:

  1. El mayor uso de medicamentos genéricos en la mayoría de los países de la OCDE ha producido ahorros de costos que representan más del 75% del volumen de productos farmacéuticos vendidos.
  2. Si bien los antibióticos solo deben prescribirse cuando sea absolutamente necesario, las recetas de estos aumentaron más del triple en todos los países.
  3. La mayoría de los países de la OCDE tienen ahora una proporción similar de cirugías menores ambulatorias (sin hospitalización).

El informe también muestra que la calidad de la atención médica está mejorando:

Más del 80% de los pacientes dicen haber tenido experiencias positivas en términos del tiempo dedicado por el médico, explicaciones fáciles de entender y participación en las decisiones sobre el tratamiento.

Las admisiones hospitalarias evitables por enfermedades crónicas como diabetes y asma han disminuido en la mayoría de los países de la OCDE, lo que indica una mejora en la calidad de la atención primaria.

Menos personas mueren después de un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Las mejoras son particularmente asombrosas entre los pacientes que sufrieron ataques cardiacos en Finlandia y los pacientes con accidente cerebrovascular en Australia.

En los países de la OCDE, las tasas de supervivencia de cinco años para el cáncer de mama fueron del 85% y poco más del 60% para el cáncer de colon y del recto; con el tiempo, en casi todos los países mejoran las tasas de supervivencia.

Si bien las tasas de tabaquismo siguen disminuyendo, ha habido poco éxito en el combate a la obesidad y el consumo nocivo de alcohol, y la contaminación del aire suele descuidarse:

Las tasas de tabaquismo han disminuido en la mayoría de los países de la OCDE, pero alrededor de uno de cada cinco adultos todavía fuman a diario. Las tasas más altas corresponden a Turquía, Grecia y Hungría y la más baja, a México.

En toda la OCDE, el consumo de alcohol ha disminuido desde el año 2000. Sin embargo, en 13 países aumentó durante el mismo periodo, sobre todo en Bélgica, Islandia, Letonia y Polonia. Además, en todos los países de la OCDE, uno de cada cinco adultos bebe en exceso con periodicidad.

El 54% de los adultos en los países de la OCDE tienen sobrepeso, incluido el 19% que son obesos. Las tasas de obesidad son superiores al 30% en Hungría, Nueva Zelanda, México y Estados Unidos.

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