El drama de las pensiones

desi

Una pregunta: ¿la mayoría de los adultos mayores de este país necesitan trabajar? De acuerdo con los datos más recientes de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), parece que sí. La reducida protección social para la tercera edad conlleva a que un gran número de mayores sigue activo en el mercado laboral. Algunos de los números relativos al drama de las pensiones son:

México es uno de los países donde más adultos mayo- res trabajan para subsistir, de acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Esta situación se ha visto agravada por la reforma de 1997 al Sistema de Pensiones en el país, que trajo consigo que los trabajadores reciban una pensión de tan sólo 35% de su último salario mensual, mientras que antes de las modificaciones legales era el equivalente a 85%.

Por otro lado, el alcance de las pensiones en México es resultado principalmente de una sociedad con altos niveles de informalidad. En un ranking de la formalidad laboral en América Latina, México está en el décimo lugar de 17 países de la región, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los datos revelan que el empleo formal no ha crecido mucho desde 1985: la tasa de informalidad laboral es de 57.1% de la población con 15 años y más, según la más reciente serie del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Las reglas del sistema de seguridad social no permitían, hasta hace poco, y no incentivan la afiliación de una parte importante de los trabajadores, como por ejemplo las trabajadoras domésticas.

Sólo 31% de los mexicanos de 65 años y más cuentan con una pensión contributiva (es decir, producto del mercado laboral formal). En promedio, las mujeres que cobran un cheque mensual de 5 mil 128 pesos (275 dólares), y los hombres uno de 6 mil 602 pesos (354 dólares).

Aquellos adultos mayores que reciben apoyo de programas no contributivos (como la pensión universal en la Ciudad de México) son 49% de los adultos mayores. El apoyo es bastante inferior: las mujeres captan un promedio de 611 pesos, y los hombres 608, lo que supone unos 32 dólares.

Una buena idea sería que las empresas pudiesen optar por un modelo en donde el trabajador haga aportaciones que se reflejen al momento de su retiro, opción que permitiría la participación del gobierno, las compañías y el mismo trabajador. Es algo que ya se aplica en países de la región como Uruguay.

Finalmente, hay otro dato que debemos tener en cuenta: la pirámide poblacional indica que tendencia demográfica va a la baja. Eso significa que las mujeres y hombres de este país tendrán menos hijos y, por ende, menos posibilidad de que sus familiares les ayuden, en caso de necesidad. Entonces, como se preguntaba el Chapulín Colorado, ¿quién podrá defendernos?

0016

Da click en la portada para descargar la versión completa del periódico Unomásuno:

0001

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s