¿Se puede ser muy transparente y muy corrupto a la vez?

En nuestro país, no hay un solo día en que abramos los periódicos, encendamos la televisión o sintonicemos nuestra estación favorita de radio, sin que de inmediato nos topemos con alguna referencia a un nuevo caso de corrupción. Desafortunadamente, eso se ha convertido en parte de nuestra normalidad, en la que hemos engrosado nuestro bagaje…