100 días con AMLO

desi-e1506398802148

Se acaban de cumplir 100 días de la llegada a la presidencia de la República de Andrés Manuel López Obrador. ¿Qué ha sido lo positivo? Aquí algunos puntos:

1) Cancelación del aeropuerto. Antes incluso de llegar al poder López Obrador anunció la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México. Diseñado por el célebre Norman Foster estaba destinado a ser uno de los aeropuertos más grandes del mundo y dar empleo directo a 10.000 personas. A pesar de que su construcción tenía un avance del 20%. El mandatario alegó un mega acto de corrupción en la construcción y refrendó su decisión con la primera de las consultas públicas.

2) Construcción del Tren Maya. Fue uno de sus promesas estrellas durante la campaña. Un tren de 1,500 kilómetros que recorrerá la península del Yucatán atravesando selvas y parajes naturales pero también una de las regiones más visitadas del mundo: la Rivera Maya (Playa del Carmen, Tulum, Palenque, Chichén Itzá, Bacalar, Campeche y Mérida). El ferrocarril se construirá bajo un esquema en el que operadores privados explotarán los hoteles y centros comerciales en los alrededores de cada estación.

3) Creación de la Guardia Nacional. Ante la crítica situación de violencia que se vive en el país (2018 terminó como el año más violento desde la Revolución) y la putrefacción de los distintos cuerpos policiales, López Obrador impulso un cambio en la Constitución. Brindar seguridad a la población recaerá en un nuevo cuerpo, la Guardia Nacional, que tendrá un mando civil a pesar del rechazo del mandatario. Limita la presencia de las Fuerzas Armadas a cinco años, y la entrada de un civil, fue un triunfo de las organizaciones movilizadas en contra de la militarización del país que denuncian el aumento a la violación de los Derechos Humanos allí donde se despliegan.

4) Control de las Instituciones. No es ningún secreto que AMLO se ha hecho con puestos clave en los organismos independientes. En primer lugar, concretó la Fiscalía General del Estado (la antigua y tristemente célebre PGR) y de inmediato impuso a Alejandro Gertz Manero, cercano a él. En el instituto electoral se ha quitado del medio a una de sus figuras más díscolas, la presidenta del instituto electoral Janine Otálora, que presentó su dimisión. Al principio de su mandato, identificó que la corte podría suponer un riesgo para su proyecto de austeridad y terminó enfrentándose a los ministros.

5) Suspensión de guarderías infantiles y los refugios a mujeres maltratadas. Quizá la decisión más polémicas fue la eliminación de las estancias infantiles y de los recursos a los refugios para víctimas de maltrato, dos programas que afectan principalmente a las mexicanas. Esos programas habían crecido como servicios privados, robustecidos con recursos públicos. Se encontraron, así, personajes ligados al poder político, padrones inflados y niñas y niños inexisentes. AMLO optó por cortar por lo sano y ha anunciado nuevos esquemas de financiamiento directo para las madres y las víctimas de la violencia machista.

6) Ataque a los órganos reguladores. A AMLO nunca le gustaron los llamados “organos autónomos”, no importa si se dedican a temas de competencia económica, hidrocarburos y energía, organizan elecciones o trabajan por la transparencia. Muchos de ellos cuentan con personajes ligados lo spartidos políticos opositores a AMLO. En el centro de sus iras colocó a Guillermo García Alcocer, el titular de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), ligado al PRI y señalado sin más de favorecer a su familia con unos ocntratos. En teoría,  todo que objetar al presidente: los organismos autónomos son “contrapesos sanos” en una democracia; en la práctica, los teóricos no han entendido como funcionaba el rodillo del PRI.

7) Caravanas centroamericanas. El nuevo gobierno ha ofrecido puertas abiertas para entrar a México, el respeto a los Derechos Humanos y la legalización de los migrantes para el libre tránsito por el país y documentación para que puedan trabajar y tener acceso a educación y sanidad durante un año renovable. Pero sus intenciones han chocado con el poder local. Ahí está el caso del alcalde de Tijuana. La violencia tampoco ha cesado y el fin de semana pasado fueron secuestrados -al menos- 19 hondureños y salvadoreños en Tamaulipas.

8) No intervención en Venezuela. AMLO siempre ha defendido el valor de la “Doctrina Estrada”, que vela por la no intervención y la solución pacífica de los conflcitos. Así, México es uno de los tres países en América Latina que no ha reconocido a Juan Guaidó. Bien es cierto, también, que ha impulsado la creación de un grupo de diálogo. Ello de poco ha servido; no se ha mejorado la situación en Venezuela -que parece avocada a un largo y cruel conflicto- ni ha satisfecho las ansias de la derecha mexicana,

9) Combate al ‘huachicoleo’. Una de las prioridades en su rescate de Pemex fue el control del ‘huachicoleo’ (la ilegal sustracción de combustile de las tuberías de PEMEX que alimenta a cientos de pueblos del centro del país). Según cifras de López Obrador antes de su llegada al poder se robaban 800 camiones de gasolina y hoy solo 80. La agresiva política incluyó el control militar de las tuberías lo que provocó el desabasto en algunas ciudades del centro del país. Uno de los episodios más dolorosos fue la explosión de un ducto en Hidalgo que dejó 135 personas fallecidas a pesar de la presencia de soldados en la zona que no evitaron la catástrofe. La presencia de AMLO en la zona, pocas horas después del desastre, es algo que no se veía hace mucho tiempo.

10) Críticas de ida y vuelta por las ONG. López Obrador ha criticado a las organizaciones civiles -como La Tecla-. Entre las asociaciones críticas a su presidencia están aquellas que actúan por los derechos de las mujeres, exigen que se reabra el debate sobre el aborto.

Lo curioso es que todos estos actos, polémicos por donde se les vea, han incrementado la popularidad de Andrés Manuel. Las encuestadoras conceden un respaldo superior al 70% en los primeros 100 días de gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, también es significativo que un gran número de entrevistados no ha visto que las condiciones de su vida cotidiana mejoren.

Esto nos habla de que su elección ha supuesto, más que nada, una mejora del ánimo social. Es decir, esa sensación de una sociedad cada vez más impaciente por los resultados y dispuesta a protestar casi por cualquier cosa de momento ha remitido. ¿Cuánto durará ese buen ánimo? Esa es la pregunta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s