Los dilemas de la inversión

con-chanfle

Un aspecto clave para el desarrollo de cualquier país es la planeación de la inversión. En el caso de México, cuando se revisa este proceso, se descubre que la planeación como tal es casi nula. Es decir, no contamos con las instancias, personal, presupuesto, experiencia y criterios necesarios para aprobar o rechazar los proyectos de inversión de manera objetiva.

En la actualidad, las decisiones atienden en mayor medida a factores políticos, por lo que se requiere una política pública de planeación de la inversión que abarque todas las aristas del tema y además contemple desde el corto hasta el largo plazo. De hecho, en el libro “Proyecto Alternativo de Nación” -aquel que sirvió par ala priemra campaña de AMLO en 2006- se sostenía que era necesario hablar también de procrsos de planeación para que esta pudiese despegar en el país. ¿Ha sido así en estos meses de la IVT?

·             En México, el gasto promedio de inversión aprobado por la Cámara de Diputados en los últimos cinco años fue de 738,069 mdp. Para 2019, fue de 715,628 mdp (3.6 por ciento del PIB), lo que significa una reducción de alrededor de 22,502 mdp (3.04 por ciento) respecto al promedio de lo asignado a este rubro entre 2014 y 2018. Cabe señalar que más de la mitad (51.7 por ciento) del gasto total en inversión se dedica a obra pública.

·             Gran parte de la planeación de la inversión debería llevarse a cabo por medio del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), que se encuentra adscrito a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Sin embargo, no cuenta con una ley que le dé sustento y se encuentra prácticamente en el abandono. Para que un sistema pudiera considerarse como tal, sería necesario que cuente con reglas, actores, órganos y procedimientos. Sin embargo, el SNIP en México no cumple con las características antes descritas.

·             La Unidad de Inversiones (UI) de la SHCP funge como el ente “rector” de la planeación de la inversión a nivel federal. Dentro de sus principales funciones se encuentran integrar y administrar la cartera de Programas y Proyectos de Inversión (PPI) con base en la evaluación, información y prioridades que presentan las propias dependencias. Además, expide lineamientos en materia de planeación, evaluación, registro y seguimiento de la rentabilidad y ejercicio de los PPI, con lo cual debería dar certeza de su viabilidad. No obstante, su situación es débil debido a una reducida asignación de recursos humanos y económicos.

El problema en México es que quedan muchas preguntas sin respuesta: ¿qué criterios avalan la autorización y cancelación de grandes obras de infraestructura en México? ¿Cómo se puede corroborar que la utilización de los recursos en dichas obras sea óptima? ¿Existen contrapesos para la toma de decisiones políticas en la materia?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s